Los signos distintivos son elementos esenciales de la propiedad industrial, representando derechos exclusivos para la utilización de marcas y nombres comerciales relacionados con productos y servicios. Estos derechos, principalmente aplicados en los ámbitos de las industrias y el comercio, entregan facultades legales en favor del titular, permitiéndole prohibir la explotación por parte de terceros sin autorización.
Los signos distintivos se dividen en marcas y nombres comerciales, siendo las primeras representativas de productos o servicios de una empresa, diferenciándolos en el mercado. Las marcas pueden adoptar diversas formas, como palabras, logotipos, sonidos o colores, mientras que los nombres comerciales identifican la empresa en el tráfico mercantil. Entre los tipos de marcas se encuentran las de certificación, colectivas, lemas comerciales y denominaciones de origen, cada una desempeñando un papel específico en la diferenciación y promoción. Se entenderá por marca cualquier signo que sea apto para distinguir productos o servicios en el mercado. Podrán registrarse como marcas los signos que sean susceptibles de representación gráfica. Se entenderá por nombre comercial cualquier signo que sea apto para identificar a una persona o establecimiento mercantil en el ejercicio de su actividad económica y distinguirla de las demás que desarrollan actividades idénticas o similares. Una persona o establecimiento mercantil podrá tener más de un nombre comercial. Pueden constituir nombre comercial, entre otros, una denominación social, razón social u otra designación inscrita en un registro de personas o sociedades mercantiles. Los nombres comerciales son independientes de las denominaciones o razones sociales de las personas jurídicas, pudiendo ambas coexistir.
Para diferenciar entre marca y nombre comercial, el siguiente ejemplo: Pensemos una empresa de productos electrónicos llamada «ElectroTech». Esta empresa utiliza una marca específica para distinguir sus productos en el mercado: un logotipo que representa un rayo estilizado junto a las letras «ET». Esta combinación de elementos visuales y gráficos constituye la marca registrada de la empresa y se utiliza en todos sus dispositivos, desde teléfonos hasta electrodomésticos. Por otro lado, el nombre comercial de la empresa es simplemente «ElectroTech». Este nombre es la identificación legal y comercial de la empresa en el tráfico mercantil. Es cómo los consumidores reconocen y se refieren a la empresa en general, y se utiliza en documentos legales, contratos comerciales y transacciones. En esta ilustración, «ElectroTech» es el nombre comercial que identifica a la empresa en el mercado, mientras que el logotipo que incorpora el rayo y las letras «ET» representa la marca que diferencia los productos individuales de la empresa. La marca contribuye a la promoción y diferenciación de productos específicos, mientras que el nombre comercial es la identidad global de la empresa en el ámbito comercial